La carrera de Educación Inicial Intercultural Bilingüe (EIB) tiene como propósito formar docentes altamente capacitados para atender a la primera infancia en contextos cultural y lingüísticamente diversos. Esta formación responde a las necesidades educativas del país, promoviendo el respeto, la valoración y la preservación de las lenguas y culturas originarias.

El programa académico se desarrolla bajo el enfoque por competencias establecido en el Diseño Curricular Básico Nacional (DCBN) para la formación inicial docente. A lo largo de su proceso formativo, los estudiantes fortalecen conocimientos pedagógicos, didácticos e interculturales que les permiten planificar, desarrollar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje pertinentes al contexto sociocultural de los niños y niñas.

Asimismo, la carrera promueve una sólida formación ética, investigativa y práctica, integrando experiencias pedagógicas desde los primeros ciclos de estudio. De esta manera, los futuros docentes desarrollan habilidades para generar ambientes de aprendizaje inclusivos, innovadores y respetuosos de la diversidad.

Los egresados de la carrera de Educación Inicial Intercultural Bilingüe están preparados para desempeñarse con compromiso social, liderazgo pedagógico y dominio de la lengua originaria y el castellano, contribuyendo al desarrollo integral de la niñez y al fortalecimiento de una educación intercultural de calidad.

En un mundo cada vez más globalizado, la educación no puede ser ajena a las raíces que nos definen. El nuevo Diseño Curricular Básico Nacional para la Educación Inicial Intercultural Bilingüe (EIB) no es solo un documento normativo; es una respuesta ética y pedagógica a la deuda histórica con nuestros pueblos originarios. Formar a un docente hoy implica mucho más que transmitir conocimientos. El Perfil de Egreso actual nos desafía a preparar profesionales que sean, al mismo tiempo, investigadores de su propia práctica y guardianes de la cultura. No basta con hablar una lengua originaria; el docente bilingüe del siglo XXI debe ser capaz de tender puentes entre el conocimiento científico y la cosmovisión local, garantizando que el niño y la niña de 0 a 5 años crezcan con una autoestima fortalecida y una identidad clara.

Es la integración de la ética y el desarrollo personal como ejes transversales. Entendemos que para educar en la diversidad, el docente primero debe reconocerse como un agente de cambio, capaz de gestionar entornos digitales, investigar contextos complejos y, sobre todo, dialogar con la comunidad.

Figura 1 Esquema del Perfil de egreso de la Formación Inicial Docente

Fuente: DIFOID, 2019